EDUCACIÓN VIENESA

Viena. Septiembre 1998. Sentados en un café, tomando eso mismo, un café, sin prisas. Finalmente se nos hacía tarde y el camarero nos ignoraba, no acudía a cobrar. Yo, ingenua, lo veo mirar y le hago una seña al estilo español (sólo me faltó el "Jefe, cuando pueda") y él, simpático y educado como vienés, saluda y sonríe. Pero no viene. Mi marido, más práctico y expeditivo, da con la solución: "Vamos a levantarnos, verás cómo viene". Pues sí, vino, por fin... No fuéramos a irnos sin pagar un café carísimo que no era nada del otro jueves.
Pero eso sí, nos reímos a gusto gracias a la simpatía natural, o a la natural tendencia al cachondeíto del camarero vienés.
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Autor: canichu
Fecha: 05/08/2006 22:48.
Autor: Raquel
Sabes que este local está abierto, vamos que puedes publicar artículos cuando quieras, con sólo pinchar en la pestaña correspondiente.
Fecha: 05/08/2006 23:07.
Autor: Liliana
Saludos
Fecha: 06/08/2006 05:04.
Autor: Raquel
Ya sabes que este blog es para todos los que se sientan amigos, es decir, que puedes publicar entradas, no sólo comentarios, así que, cuando quieras, adelante con ello.
Fecha: 06/08/2006 07:39.





