EL HOMBRE DEL OESTE
John Wayne se tranquiliza con un café calentito
John Wayne se tranquiliza con un café calentito
| Ingredientes | Elaboración |
| 1 café Royal Costa Rica Tarrazu 1 Terrón de azúcar 1 cucharada de brandy | Llena la taza con el café caliente. Pon el azúcar en una cucharadita balanceada sobre la taza y llénala con brandy. Espera unos segundo y prendele fuego con una cerilla, cuando la llama se empiece a apagar, vierte el contenido de la cucharadita en la taza. |
Ayer me sorprendió Anónima con un regalo estupendo. Y digo que me sorprendió porque no esperaba un regalo (GRACIAAAS, QUÉ ILUSIÓN RECIBIR REGALOS INESPERADOS) y porque la naturaleza del regalo era, cuanto menos sorprendente. A estas alturas ya os estareis preguntando qué puñetas me regaló Anónima, ¿verdad? Pues una cafetera. Pero no una cafetera cualquiera, no: una cafetera tan especial que, además de hacer café y poder ser programada para que lo haga cuando queramos, tiene reloj y radio.
Como aún me estoy peleando con el folleto de instrucciones, no puedo invitaros todavía a un delicioso expresso, pero os emplazo para el momento en que consiga descifrarlas o en que alguien me explique de una forma clara y sencilla el manejo de este estupendo artilugio.
GRACIAS, ANÓNIMA.
Detalles del producto.- |
Renuévate, y afronta la semana de otra manera, como si hubieses subido a una cima muy alta, lejos, muy lejos. Suena a tópico, pero es verdad, en pocas sesiones verás los resultados. Si eres adict@ al café siempre puedes darte un lametón. Descripción del producto Una bebida milenaria aplicada a la estética. Es conocido el poder diurético del café. Reciente se ha descubierto que esta capacidad para eliminar líquidos y toxinas que el café posee, puede hacer mucho por la silueta si es aplicado en forma cosmética sobre el cuerpo. Este innovador tratamiento combina componentes remodelantes y reafirmantes para obtener un resultado global y visible en muy pocas sesiones. Chic@s ya me contareis?????? |
A mi porque me despierta y me alegra el estómago (ah, y en invierno me hace que las heladas de mi pueblo no sean tan severas).
¿Y a ti? ¿Qué os parecen esos concentrados de café con cereales? Ha salido una nuevo de marcilla que tengo que probar.
Salud y paz.
Luis.
http://puntomira.blogspot.com
Uno de los postres que se prestan a más variaciones, con la ventaja de que todos los ingredientes necesarios suelen tenerse a mano, es el brazo de gitano. Aquí el clásico bizcocho se aromatiza con café, igual que el delicioso relleno. ¡Vale la pena probarlo! Ingredientes: (para 6-8 personas)
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Un dibujo de Van Gogh que representa a un pobre tomando café.
Los baños de café son recomendados para aumentar la belleza y salud de la piel.
"El café me enardece y alegra, fuego suave, sin llama y sin ardor, aviva y acelera toda la ágil sangre de mis venas."
José Martí, escritor y revolucionario cubano
"Los imanes se quejaban de que sus mezquitas estaban vacías, mientras las casas de café estaban siempre llenas."
Alejandro Dumas, escritor francés
"Mi granja era un poco alta para cultivar café. En los meses fríos podíamos tener heladas en las tierras bajas y en la mañana los retoños de los árboles de café y sus frutos podían estar todos marrones y rojo claro. El viento soplaba desde las planicies e incluso en los buenos años nunca tuvimos la misma producción de café por acre que los habitantes de los distritos bajos en Thika y Kiambu, a 4.000 pies."
Isak Dinesen en "Memorias de África"
"El café ideal es negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y suave como el amor."
Proverbio turco
"He tratado de mostrar al café como un lugar donde uno puede volverse loco."
Vincent Van Gogh, pintor holandés
"Gracias a Dios en el más allá no habrá café y en consecuencia no habrá que esperar por él."
Immanuel Kant, filósofo alemán del siglo XVIII
"Creo que fue el escritor irlandés George Moore -¿o fue Stendhal?- quien le dio a la pregunta de cómo debe ser promovido el arte una respuesta memorable: establezcan cafés."
René Prévot, gastrónomo francés
"El descubrimiento del café fue, a su manera, tan importante como la invención del telescopio o del microscopio... Gracias al café se intensificaron y modificaron de una forma impredecible las capacidades y las actividades del cerebro humano."
Heinrich Eduard Jacob, escritor y enciclopedista alemán
"¡Estas cerezas son obra del diablo y al diablo deben regresar!"
Líder religioso musulmán del siglo IX
"El café es como leche para los pensadores y los jugadores de ajedrez."
Proverbio árabe del siglo XVI
"El café debe ser llevado a todas partes, incluso a expensas del pan, que tiene muchos sustitutos."
General William T. Sherman
"He medido mi vida en una cucharada de café."
Norman Mailer, novelista estadounidense
"Algunos lo beben con leche, lo cual es un error, pues conlleva el peligro de contraer lepra."
Dr. Poccke, médico del siglo XVII
"Se parece a una cosa real lo mismo que la hipocresía se parece a la santidad: es débil, sin carácter y falto de inspiración."
Mark Twain, al describir el café europeo
"Los jugadores de ajedrez son clientes poco rentables: se beben una taza de café y se sientan por horas hasta que terminan el juego."
Heinz Machatschek, comerciante
"Un sorbo baña los espíritu deprimidos y los eleva más allá de los sueños más sublimes."
John Milton, escritor inglés
"Hay que recordar que la riqueza es nueve partes de diez de las cosas buenas que hay en la vida y la salud es la décima. Tomar café viene justo después, pero sin las dos primeras no lo puedes beber."
Jonathan Swift, escritor inglés
"Aquellos que condenan el café por el daño que pueda provocar son tontos a los ojos de Dios."
Sheikh Abd-al-Kadir, siglo XVI
"La música se trata de eso: de escribir sobre lo que se sabe. En Seattle, sabemos de café; vivimos el café."
Brad Gaub en Hey Joe
| El fruto del "cafeto" por su color rojo cuando está maduro, y su forma característica recibe el nombre de Cereza.Éste concepto último contiene en su interior dos semillas semiesféricas, es decir, dos granos de café enfrentadas entre sí por la parte plana, y recubiertas por un tegumento, un pergamino, una pulpa y una cáscara. En ocasiones en lugar de dos semillas puede aparecer una sola denominándose caracolillo. COMPOSICIÓN DE UN GRANO DE CAFÉ |
Cada consumidor tiene un café preferido. Y “su” cafetera, que no cambiaría por nada del mundo. Entre sentimentalismo y razón, fetichismo o simple deseo de eficacia, se trata ante todo de la pasión por el café y sus objetos.
Ciertas personas dirán que sin su “napolitana” es imposible hacer un buen café. Quizás no sea el mejor consejo... Otros, con mucha razón, prefieren la Cona o la Melior. Y además, un buen filtro de papel también puede llegar a ser imprescindible...
De hecho, la cafetera se ha convertido en un objeto cotidiano, a la vez necesario y deseado, siempre al alcance de la mano. Teniendo en cuenta su función esencial en los rituales de consumo, no estará de más echar un vistazo a las principales cafeteras presentes en el mercado.
El percolador con filtro de papel
La cafetera con filtro fue inventada en los primeros años del siglo XIX. Inicialmente, el filtro estaba confeccionado con algodón. Es la cafetera de nuestras abuelas, y el medio más simple para hacer café. Hoy en día, el filtro más común es de papel. Se adapta a un receptor en forma de cono truncado colocado sobre el recipiente que recibe el café. Se recomienda humedecer el filtro antes de poner la moltura, que sea mediana o gruesa.
Primero, se hace inflar la moltura echando un poco de agua hirviente. Luego, se llena el filtro con agua casi hirviente (entre 92 y 95 C), y basta esperar. Gota a gota o en un chorrillo, según el tamaño de la moltura, el café cuela lentamente llenando la casa con su aroma. Los modelos eléctricos, dotados de un programador para una puesta en tensión a la hora deseada, son el último perfeccionamiento de este proceso tradicional.
El percolador napolitano
A pesar de su nombre, la cafetera napolitana fue inventada por el francés Louis-Bernard Rabaud en 1822. Consta de dos conos invertidos, atornilladas herméticamente al nivel de un filtro metálico, en el cual se pone una moltura fina.
La cafetera va directamente sobre el fuego. El agua, que se pone en la parte inferior, hierve. El vapor sube a la parte superior, después de haber atravesado la moltura. Tal proceso no da los mejores resultados. La temperatura demasiado alta del agua destruye parcialmente los aromas del café.
Cafetera del tipo “Cona"
Es una cafetera a presión de aire de invención inglesa. Se compone de dos globos de cristal, fijados sobre un soporte y unidos herméticamente por un tubular.
Se pone el café molido sobre un filtro en el globo superior. El globo inferior, lleno hasta la mitad de agua fría, es calentado por una lámpara de alcohol. El aire contenido por este bloque, al dilatarse, hace que el agua suba hacia el globo superior a través del tubular. Cuando se apaga la fuente de calor para que disminuya la presión, el café una vez pasado vuelve a bajar al globo inferior a través del filtro. Con este método se puede obtener un café de excelente calidad.
Cafetera del tipo “Melior”
El proceso de la cafetera Melior es una variante del proceso que sirve para hacer el café turco, pero sin que el café hierva. Un café de moltura mediana es mezclado con agua hirviendo en un cilindro de cristal.
Se remueve el café y el agua, se espera algunos minutos para que se efectúe la infusión. Luego, se empuja lentamente hacia abajo un filtro con émbolo en el cilindro, y así el poso de café queda retenido en el fondo.
El café a la turca
El café turco, que se obtiene por decocción, constituye sin lugar a dudas la manera más antigua de preparar café. Se trituran los granos hasta conseguir una harina muy fina. En un “cezvé”, un recipiente que los turcos llaman “ibrik”, o en una simple cacerola, se ponen dos cucharas soperas de café triturado, la misma cantidad de azúcar en polvo y dos tazas de agua fría.
Se pone el recipiente sobre el fuego y se hace hervir el líquido. Luego se deja enfriar y se repite la operación tres veces según algunos, cinco veces según otros.
En fin, algunas gotas de agua fría precipitan el poso y permiten que se obtengan dos tazas de un café dulce y ligeramente turbio, muy diferente del café que se consume en Occidente.
Máquinas espresso familiares
El espresso familiar es una versión reducida, pero igualmente eficaz, de las máquinas profesionales, que le brinda a domicilio el placer del café a la italiana, generoso y espumante.
l principio sigue siendo el mismo: agua pura, que se lleva a una temperatura de unos 90° C, es propulsada a través del filtro por una bomba que la somete a una presión de 16 bars. La influencia del calor, junto a la presión, provocan la extracción de las sustancias aromáticas de la moltura y produce una emulsión que le da un color gamuzado a la crema.
y si..me voy a tomar ahora mismito un capucchino bien cargado..de sobre...pero bien cargado.
frio porque estamos en Agosto, y hay cosas que hay que respetar. como el calor corporal...la mezcla con hielo tambien me satisface.
siempre con leche...y en sustitución del azucar. un toque de leche condensada...empalagoso...
ultimamente estoy más agria y dejo lo del azucar para otros menesteres...
chin chin!
la foto tomada casi en el fin del mundo...para refrescar el ambiente...
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Son las 07:45 y suena el despertador. Los rayos de luz que entran por la ventana me dicen que a amanecido un nuevo día, pero mis párpados aún quieren mantener el recuerdo de la noche anterior. Como puedo me levanto de la cama y miro a mis niñas (mujer e hija, hija y mujer). A duras penas voy al baño, me aseo, me medio visto y marcho a la cocina. Las escaleras de bajada se me clavan en los riñones, y sólo la luz que mana del estor de la cocina parece darme ánimos para continuar. Alcanzo la cafetera, vierto agua en su interior, cargo el cazo de café molido mezcla torrefacto con cafeína y giro la llave circular que pone el marcha el calentador que hará que el agua escurra al café. Bebo agua, bastante agua. Subo la persiana del salón -que siempre bajo y no se para qué- y vuelvo a la habitación a amainar el despertar de las mujercitas que alegran la vida de mi casa. Como puedo levanto a la niña de la cuna e intento mal colocar la sábana y la mantita que la preservan de la bajada de temperatura propia de este final de ciclo estival a esas intempestivas horas del alba. Mi mujer me alegra el día con un beso y mi nena me regala una de esas sonrisas que a los padres (y más primerizos recientes como yo) nos eleva el espíritu. La cafetera pita, la niña "pita", mi mujer también "pita", todo pita, y sin darme cuenta regreso a verter el negro fluido del cafeto en una taza bautizada de desayuno. Vuelvo a la habitación, ayudo a mi señora a preparar ropa y utensilios de la nena, también claro está ha acicalarla lo necesario y hacemos la cama con más pena que otra cosa, a sabiendas que el trabajo es lo único que nos espera hasta dentro de muchas horas. De vuelta al salón, desayunamos con calma, disfrutando del aroma y sabor del manjar que por nuestro estómago fluye, y como quien no quiere la cosa el reloj analógico (recuerdo de días de playa) que hay en el mural del comedor nos dice que la hora ya llegó, y que la marcha no se puede demorar. Y así, amig@s transcurren los días de labor mis mañanas, en espera del fin de semana o alguna fiesta de guardar, donde demorar el instante en el que el sol nos vuelva a anunciar que ha llegado un nuevo día.
Salud y paz.
CAFÉ IRLANDES
Ingredientes (1 persona):
- 1 taza da café caliente.
- 2 cucharaditas escasas de azúcar.
- 1 medida de whisky
- Nata fresca.
Preparación:
Caliente un vaso. Ponga en él las dos cucharaditas escasas de azúcar y el whisky. Llene el resto del vaso con el café muy caliente y añádale un poco de nata fresca.(La nata debe quedar en la superficie del café para impedir que se vaya al fondo del vaso, dilúyala en un poquito de leche.)
Dos estudios destacan el valor del café y los champiñones como fuentes de antioxidantes en la dieta
Los antioxidantes, componentes básicos en la alimentación, protegen contra las enfermedades del corazón y el cáncer. ![]()
Tanto el café como los champiñones son dos fuentes importantes de antioxidantes, mucho más de lo pensado hasta ahora. Sendos estudios de científicos estadounidenses ofrecen esta revelación sobre estos dos componentes de nuestra dieta, relegados muchas veces al papel de acompañamiento.
Aunque todo exceso es malo, "una o dos tazas de café al día parecen ser beneficiosas", esto es lo que afirma Joe Vinson, profesor en la Universidad de Scranton (EE.UU.), artífice de la investigación. De las conclusiones obtenidas, el equipo de científicos destaca que los "americanos obtienen más antioxidantes del café que de ninguna otra fuente dietética". Sorprende porque hasta ahora se pensaba que la mayoría de antioxidantes en nuestra dieta provenían de las frutas y las verduras.
Pero esta afirmación no se aleja de la realidad. Es un vegetal, el champiñón, el que ha sido catalogado como el alimento que contiene un mayor número de antioxidantes. A esta conclusión llegó otro equipo de investigadores de Pennsylvania (EE.UU.). El descubrimiento situaba en el número uno a este pequeño hongo y desbancaba a los que anteriormente encabezaban la lista: germen de trigo e hígado de pollo. El champiñón contiene doce veces más antioxidante que el trigo y cuatro que el pollo.
"Se ha demostrado que la ergothioneina, una proteína producida por los hongos, tiene fuertes propiedades antioxidantes y ofrece protección celular dentro del cuerpo humano". Esto es lo que asegura Joy Dubost, experto en ciencias alimentarias que dirigió el estudio de los champiñones. Y todas estas propiedades no "disminuyen al cocinar" estos alimentos, según apunta Dubost.
Ya sea con origen en el champiñón o en el café, los antioxidantes son componentes básicos en nuestra dieta. Siempre han estado vinculados a potenciales beneficios para la salud, incluyendo protección contra las enfermedades del corazón y el cáncer.
El café, antes de llegar a nuestra nave pasa por un cuidadoso proceso del que podríamos destacar las
Una vez que el café se encuentra en los sacos, es cuando comienza en proceso de distribución. Cuando el café llega a nuestras instalaciones es tratado mediante un proceso:
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Antecedentes Historicos:
Un día, en el año 2337 A.C., el emperador chino Shen Nung se encontraba hirviendo agua cerca de un arbusto, cuando una de sus hojas cayó dentro del recipiente, creando así una bebida de maravilloso aroma y la primera taza de té.
El café se originó en África aprosimadamente en 575 D.C.. Los granos se utilizaban como moneda y se consumían como alimento.
Ya en el siglo XI, los árabes preparaban bebidas a base de café.
Y en 1519, los conquistadores del Nuevo Mundo fueron invitados, por el Emperador azteca Moctezuma a probar una bebida a base de chocolate.
Las primeras gaseosas con cafeína se crearon alrededor de 1880.
La cafeína y la salud:
Durante las dos décadas pasadas, se han realizado muchos estudios sobre la influencia que tiene el consumo de cafeína en la salud.
La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA) incluyó en 1958 a la cafeína en la categoría GRAS, o sea, alimentos generalmente reconocidos como seguros. Un estudio más reciente "no halló evidencia que demostrara que el uso de la cafeína en las bebidas carbonatadas pudiera transformar tales productos en perjudiciales para la salud."
La AMA (Asociación Médica de los Estados Unidos) tiene una posición similar respecto a la seguridad de la cafeína, y expresó que quienes beban té o café con moderación no tienen por qué preocuparse por el consumo de cafeína, mientras sus otros hábitos de vida (dieta, consumo de alcohol) también sean moderados.
La mayoría de los expertos está de acuerdo en afirmar que la moderación y el sentido común son las claves para consumir alimentos y bebidas que contengan cafeína.
Se considera que un consumo moderado de cafeína es de aproximadamente 300 mg., lo que equivale a 3 tazas de café, pero esto dependerá de cada uno y puede distribuirse entre varias bebidas.
Los consumidores con ciertos problemas de salud quizá deban consultar a sus médicos antes de consumir cafeína.
RECETA DEL DÍA
| Ingredientes | Elaboración |
| 65 gr. de café Hogar de cafés Valiente 2 tazas de leche 3 huevos 3 yemas de huevo 150 g de azúcar 6 cucharadas de nata líquida | Coloca el café en una manga forrada con papel filtro y vierte 3 tacitas de agua hirviendo sobre el café. Deja hervir la leche y retírala del fuego para mezclarla con la infusión de café. Bate los huevos y añade las yemas, el azúcar y la nata mezclándolo todo bien. Vierte poco a poco el café con leche sobre esta mezcla, sin dejar de batir. Colocalo en un molde y dejalo cocer al baño María en el horno a 170º durante 45 minutos |